HÁBITAT Y DISTRIBUCIÓN
Viven en casi todas las aguas tropicales y subtropicales del globo en las que la temperatura no sea inferior a los 20º C, pudiendo encontrarlos en nuestras Islas Canarias (antennarius nummifer).
Moran normalmente cerca de esponjas, tunícados, algas y objetos humanos abandonados como los pecios. Por lo que son mayoritariamente bentónicos (viven en el fondo) a profundidades generalmente entre los 15 y 100 metros, excepto el arlequín de los sargazos (histrio histrio) que tiene una vida pelágica, ya que con sus aletas pectorales casi prensiles deambula por los Océanos Atlántico y Pacífico asido a las grandes masas flotantes de algas de los Sargazos.
CAMINAR EN VEZ DE NADAR
La mayoría carecen de vejiga natatoria y son pésimos nadadores. Las aletas pectorales y pélvicas parecen más aptas para andar que para nadar, pues tienen aspecto de patas palmeadas (de ahí el nombre que los asocia a los anfibios terrestres), donde los radios hacen las veces de dedos y uñas. Además las aletas ventrales han adelantado su posición y poseen incluso una articulación semejante a un codo que les permite apoyarse mejor sobre el fondo.
Suelen permanecer inmóviles en la misma zona desplazándose rara vez con sus torpes y cansinos pasos que asemejan un galope a cámara lenta. Pero ante una emergencia, engullen una enorme cantidad de agua que expulsan bruscamente por los opérculos branquiales consiguiendo un efecto como de “propulsión a chorro” que les permite despegarse del fondo y avanzar por el agua.
AUTÉNTICOS MAESTROS DEL DISFRAZ
Son lentos y no poseen espinas venenosas por lo que su posibilidad de sobrevivir es directamente proporcional a la posibilidad de no ser vistos y pasar desapercibidos. En estas artes son auténticos maestros y para ello cuentan en primer lugar con su inmovilidad pues es difícil distinguir algo que no se mueve. Pero además imitan el color (homocromía) y la forma y textura (homotipia) de la esponja, tunícado o alga donde se encuentra. E incluso a su piel mucosa se adhieren todo tipo de algas o microorganismos que imitan los sedimentos que suele haber sobre los animales sésiles.
EXPERTOS PESCADORES
Perfectamente camuflados e inmóviles, mueven su señuelo en busca de presas. El movimiento del mismo es distinto según la especie en un comportamiento específico según el tipo de presa en la que estén especializados. Además la apariencia del señuelo simula la comida de su presa preferida. Puede tener aspecto de gusano, gamba o pequeño pez. Otros, como es el caso del pez rana verrugoso que se alimenta de noche ofrece refugio a bacterias bioluminiscentes que se instalan en su cebo y hacen que brille especialmente en la oscuridad de las horas nocturnas, convirtiéndose en un atractivo irresistible.
Puede ocurrir que un pez dañe o incluso arranque parcial o totalmente el señuelo de un pez rana, pero esta pérdida no es demasiado grave. Tienen la capacidad de regenerarlo llegado el caso, aunque han de padecer un periodo de ayuno hasta su total regeneración.
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